Wednesday, April 28, 2010

Análisis

Una de las cosas que más disfruto hacer es el análisis de situaciones que vivimos, en especial la política, la economía, lo cultural, y lo relacionado con lo social. Admito que tengo debilidad para el análisis de cuestiones relacionadas con otras áreas como las matemáticas, la biología o materias con enfoques diferentes; sólo los analizo con mi perspectiva social mas no analizo el hecho en sí.
Esto lo he notado por mi gusto por la lectura de periódicos, el leer páginas y blogs con temas relacionados, mi gusto por el debatir con los demás y defender mis posturas; hasta mi afición por los cartones políticos y dibujos al estilo de La Jornada, El Chamuco, Proceso, y otros.

Una importante lección que aprendí al poco tiempo de iniciar mi manía por analizar fue el hecho de que al discutir un tema es necesario separar el fenómeno o hecho analizado y la postura e ideas personales de cada quien, es decir, separar el análisis de la vida personal, algo que debe ser aplicado a cualquier estudio o discusión que realicemos.
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando las visiones analíticas superan el plano del fenómeno y empiezan a entrar al plano personal? Al menos en mi por ahora poca vivencia analítica sé que lo mejor es detenerse, a pesar de lo emocionante que esté resultado el tema o la intensidad que está adquiriendo el debate, la acción a realizar es parar. Tranquilizarse y aplicar esa capacidad analítica a lo que están haciendo ambas partes: ¿es necesaria la pelea, la desacredtiación o la humillación del otro para resaltar nuestra postura?
Sé que en muchas ocasiones no compartimos ideas con el resto de la gente o con la cual nos podemos a debatir, sin embargo es de vital consideración saber que con quien estamos discutiendo no es nuestro enemigo, es alguien a quien conocemos y apreciamos o en caso de no conocerlo o no relacionarnos mucho con esa persona, es alguien de quien podemos aprender algo, tanto por su postura como por sus ideas. Estas nos ayudarán a complementar nuestro conocimiento o a investigar más por el hecho de defender nuestras posturas a pesar de la aparente vencimiento de nuestra idea.

Esto lo vengo reflexionando hoy debido a un emocionante debate con Sibarita, el cual poco a poco se fue transformando en una discusión que empezó a ir más allá del plano del análisis. Pido disculpas por eso. Y recuerdo esta lección y que en alguna ocasión debiéramos aplicar esas capacidades de análisis y reflexión que tenemos para esos temas en nuestra persona y nuestras relaciones con los demás.

1 comment:

Anonymous said...

Coincido contigo y me remito a Carmen Aristegui quien cuando entrevista lo hace sin emitir opiniones personales y no muestra apasionamiento, Carlos Marín es muy hábil pues utiliza los comentarios de quienes le escriben para expresar su punto de vista sin "involucrarse" personalmente aunque veladamente si lo hace y apoya ciertas posturas.